Como está de buena la verdura fresca!!!
A esta verdura en mi tierra le llamamos habichuelillas, aunque lo más extendido sea judias verdes, a mi me saben hasta mejor llamandolas así.
Me encanta y no me explico como hay personas que por el hecho de que sea verdura ni siquiera la pruebe.
Mi marido era de esos, hasta hace unos años el único color verde que le gustaba era el del Betis (mira que gracioso siendo yo Sevillista) no comía ninguna verdura, la zanahoria que es naranja y el maíz porque es amarillo, no podía o eso decía él, porque un buen día me dio por ponerle en el plato la misma guarnición que me ponía yo y no se que milagro se obró que empezó a comerla, yo creo que me miro y por miedo a que le mordiera si dejaba algo en el plato empezó a probarla jejeje, ahora él es el primero que dice que que pena de tiempo perdido sin comer una cosa tan rica y saludable.
De las primera que probó fueron las habichuelas ó judías con jamón, supongo que empezaría por coger los cachitos de jamón y se le iría un trocito sin querer, pero lo cierto es que rebaño el plato.
Ponemos hacerlas de bote o congeladas, las de lata me saben a lata lo siento, pero como las frescas no hay ningunas, ahora están medianamente asequibles, pero cunden mucho y están tan ricas......
Ingredientes
Jamón cortadito
1/2 kg. de habichuelas frescas de las planas
2 dientes de ajo
1 cebolla
1 pastilla de caldo de pollo
1 chupito de vino blanco
Pimienta negra recién molida
Lavamos y cortamos las habichuelas primero a trozos regulares
Y esos trozos en juliana
Ponemos una cacerola con agua y sal, cuando esté hirviendo ponemos la verdura
En una sartén con un poco de aceite de oliva rehogamos los ajos, yo los he pasado por un prensa ajos, y la cebolla en juliana fina.
Cuando hayan cogido un poco de color le ponemos el jamoncito en la cantidad que más nos guste o podamos, es preferible poco bueno que mucho malo.
Dejamos un par de minutos que se haga todo juntito.
Una vez que las habichuelas están al dente las escurrimos y sin pasar por agua fría se las incorporamos a la sartén.
Le ponemos la pastilla de caldo de pollo desmenuzada y la pimienta
Rehogamos y regamos con el chorrito de vino a fuego vivo y dando vueltas con cuidado terminamos de hacer.

Deben quedar jugosas pero sin caldo.
En casa hago cantidad y como guarnición, en revueltos, o acompañadas de un huevo a la plancha o escalfado son unas cenas sanas, ricas y muy ligeras.
Las primeras nos las comimos tal cual, pero las siguientes con este revuelto
Calentar las habichuelas sin añadir ninguna grasa
Los rompemos , yo no les pongo más sal, pero eso va en gustos.
Los revolvemos
Hasta que se mezcle un poco
Las primeras nos las comimos tal cual, pero las siguientes con este revuelto

Los rompemos , yo no les pongo más sal, pero eso va en gustos.
Los revolvemos
Hasta que se mezcle un poco
Con el fuego apagado lo terminamos
Debe quedar muy jugoso y un punto más crudo que hecho porque se sigue haciendo con el calor residual y si no se quedaria muy seco.
Emplatar y comer inmediatamente, estan especialmente buenas acompañadas de unos picatostes de pan frito, pero eso va a tener que ser en otra ocasión cuando no esté a dieta
Buen provecho