Mi nueva cocinerita

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#MiAlmadelalmamia

miércoles, 2 de octubre de 2013

Bartolillos de Guadalcanal

Cuantos recuerdos nos traen algunas veces las cosas más simples !!!

Cuando me meto en la cocina a hacer algo de repostería, no dejo ni un segundo de pensar en mi madre, la veo haciendo, bizcochos, perrunillas, magdalenas, rococós, flores, gañotes o rosquitos, en esta época también carne de membrillo, y automáticamente veo a mi padre comiendo a dos carrillos jajaja, me invade la nostalgia y la pena de no tenerlos, pero, madre mía no he visto a nadie más "golimbro" que el (palabro típica de mi pueblo que significa goloso) ,si exceptuamos a mi hermana pequeña, esta ya no es que le guste lo dulce, para ella es una enfermedad, no puede resistirse a cualquier cosa que lleve azúcar. 

Estos Bartolillos no los ha probado, porque está a dieta y no me ha dado la gana de cargármela, porque le llevo un tarro y no deja ni uno.

No es un dulce que hiciera mi madre, pero el olor al hacerlos y el sabor es clavadito a cuando hacia gañotes o flores, será por el frito supongo, y por la matalahúga o matalahúva, que de las dos maneras se le llama a las semillas de anís. Todos los dulces que hacia mi madre,  tienen influencia extremeña, a pesar de pertenecer a la provincia de Sevilla, somos el último pueblo de la Sierra Norte, estamos pegaditos a ellos.

De lo más sencillo que se puede hacer en repostería, no tiene ningún secreto, solo cariño y un poco de paciencia y para el cafelito de la tarde son geniales. Solo tienen una pega, al ser tan pequeñitos y tan ricos, empiezas y no puedes parar, al menos yo. 

Bueno pues vamos con la receta, esta dedicada a mis padres y a mi casa de niña, huelen a ellos.
 
Los 3 ingredientes para la masa de los Bartolillos

100 g. de harina de repostería
3 cucharadas de agua
3 cucharadas de aceite de oliva
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Matalahúga o matalahúva
Azúcar y canela
Aceite para freír.
1 limón
Mezclamos los 3 ingredientes principales
Amasamos hasta conseguir una masa elástica, el anís lo he puesto aparte porque no todo el mundo le pone, si os gusta hay que ponerlo a la vez para amasarlo todo junto.

En algunos casos la harina pide un poco más de humedad, si es así, añadir unas gotas de agua y aceite en igual proporción.
Cuando tengamos la masita hecha, dejarla reposar tapada con papel film o aluminio, y en un sitio protegido 2 horas, el horno es ideal para eso.
Cuando hayan pasado las dos horas ponemos abundante aceite de oliva en una sartén grande y freímos la cascara de un limón..
Cogemos la masa y vamos cortando trocitos, a mi de esta masa me salieron 10 trozos del tamaño de un huevo aproximadamente.
Los estiramos hasta dejarlos como un papel de fumar, tienen que ser lo más finos posibles
Los cortamos con un cuchillo a tiritas
Y los vamos friendo en el aceite bien caliente, cuidando de dejarlos dorados pero que no se quemen, van rápidos.
 En cuanto tocan el aceite suflan, se hinchan y quedan supercrujientes.
Los vamos poniendo en papel absorbente con cuidado de no romperlos
Los pasamos por azúcar y canela
Vamos pasandolos a una fuente bien espolvoreados y acompañados de las pieles de limón fritas también rebozadas en el azúcar con canela.
Con un cafelito son perfectos
Me traen muchos, muchos recuerdos, pero todos buenos !!!
Os dejo unas de fotos y alguna información de Guadalcanal , el pueblo donde pasé mi infancia y donde a pesar de nacer en Sevilla ,tengo mis raíces.

Guadalcanal 
Se encuentra situada a una altitud de 662 metros, encajada en un valle entre las Sierras del Agua y del Viento, en la comarca de la Sierra Norte, y a 110 kilómetros de la capital de provincia, Sevilla; depende del partido judicial de Cazalla de la Sierra. Su término municipal llega a alcanzar alturas de hasta 968 msm, en el punto más alto de la Sierra Norte de Sevilla.
El clima es de tipo mediterráneo continental de inviernos muy fríos y veranos suaves. Las máximas pocas veces logran superar mucho más de 30 °C en verano; en invierno las mínimas pueden bajar más de -5 °C, registrándose nevadas todos los años. La temperatura media anual es de unos 10-12 °C, y las media de las precipitaciones es de unos 1000 mm.

Heráldica del escudo

En campo de sinople: una "canal de plata" aclarada de sable, vertiendo un "caño de agua", y acostada de dos "dagas curvas de plata", con empuñaduras de oro. Al timbre: "Corona real" del siglo XVI otorgada por Felipe II al haber sido la población elevada al título de Villa.

A que es bonito ?



Buen provecho
;-)

lunes, 30 de septiembre de 2013

Uvas, pan y queso, saben ......a besos !!!!

 
Cuando este mes vi el ingrediente que nos proponían en el Recetario mañoso, mi primera intención fué hacer un clafoutis de uvas, pero cuando me he querido dar cuenta ya había uno y no era cuestión de repetirse, así que me puse a darle vueltas al coco y de ese sobrecalentamiento cocotero ha salido una de las cosas más fáciles y ricas que he comido en mucho tiempo.
Toda mi vida he asociado las uvas, al pan y al queso, porque mis padres me decían que saben a besos, me gustan a rabiar juntos, pero había que darles un toque especial.
En definitiva unas empanadillas muy versátiles, porque lo mismo las puedes comer en salado que están geniales,  para una cena, que si las rebozas en azúcar, sirven para ser un postre de los de 10, cambia por completo el concepto y eso me gusta, porque de un plato hacemos dos.
Que de que modo están más buenas ? pues me gustaría que hicierais lo que mi amiga Carmen, las primeras una de cada cual, y a partir de ahí que cada uno elija la que más le guste, a Carmen a pesar que solas le encantaron, como es muy golosa, le gustaron más, bien rebozadas de azúcar, como ya os digo es que parece otro plato diferente solo con endulzarlas un poco.
 Aquí tenéis a mi conejillo de Indias, siempre está dispuesta a probar y decir con total honestidad si le gusta o no. En este caso afortunadamente, muchísimo.
 
Bueno pues la receta no puede ser más fácil, unas obleas, uvas negras y el queso que más nos guste.
Quien se quiera complicar un poco la vida, puede hacer la masa de las obleas, al fin y al cabo es fácil y será mucho más parecidas al pan, yo no lo he hecho, quería que fuera lo más fácil y rápido posible, y las que venden de una marca muy conocida son muy buenas, en este caso de las pequeñas para que fueran de bocadito, pero se pueden hacer de las grandes si las vamos a utilizar como cena.
Ponemos encima de cada oblea un puñado o un dadito de queso, yo le he puesto la mezcla de quesos que venden para las pizzas, tiene Emmental, Cheddar, Gouda y queso curado, me gusta porque funde muy bien.
Pelamos y despepitamos unas uvas y las ponemos encima del queso
Mojamos los bordes de las obleas con agua y cerramos a la mitad, sellándolas con un tenedor, para que queden perfectamente cerradas y bonitas.
Freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.
Y las acomodamos con cuidado de no romperlas, en papel absorbente.
De una manera mucho más ligeras sería horneandolas pintadas con huevo.
Ya solo nos queda comerlas tal cual salen de la sartén, o rebozadas en azúcar, de cualquier manera, así calentitas,
 saben a.........besos !!!!
Con esta receta, hago mi primera aportación  al Recetario mañoso

 

Espero que os haya gustado
Buen provecho
;-)

viernes, 27 de septiembre de 2013

Pollo con aceite y miel

Hay días que me aplaudiría !!! 

Este ha sido uno de ellos, os cuento.

Estoy totalmente enganchada al programa de Jamie Oliver, me los trago todos y me comería todo lo que hace con manos pringosas incluidas, porque doy por hecho que se las lava, aunque dicen las malas lenguas que hay dudas. Me encanta como toca la comida, con la pasión que habla de ella, contagia esa vitalidad y las ganas de hacer todo lo que el hace, lo que pasa es que no se si en España la producción de cilantro por metro cuadrado nos dé para todos jejeje, pero bueno, tuneamos las recetas y ya está, al fin y al cabo esta que os traigo no es un tuneo a mi forma, de un pollo con miel que hizo con el que se me cayeron dos lagrimones del tamaño de dos garbanzas remojas. 

El le pone todas esas especias que le gustan y kilos de hierbas que quedan muy bonitas en la presentación, pero ya estoy viendo yo a mi Pedriyo, comiéndose el ramo de cilantro tal cual y diciéndome, que que sabor más raro tienen hoy las espinacas jajajaja.

En fin que lo que le he copiado en realidad es la técnica y los pasos de la receta, pero los sabores y olores son los de mi casa, los que nos gustan a nosotros y espero que os gusten a vosotros también.

Os lo advierto, he metido las manos en la fuente como el y es un gustazo !!!! Sentir en tus manos lo que después te vas a comer no tiene comparación con otra cosa y yo digo una cosa que le escuche a el una vez y lo suscribo al 100% 

"Unas manos limpias son infinitamente mejor, que unos guantes sucios después de tocarlo todo con ellos"

Es verdad, las manos las estamos lavando continuamente, sin embargo, yo he visto personas con guantes, que por llevarlos, lo mismo tocaban los culos de las ollas y luego el pan, después el cubo de la basura y sin lavar esos guantes se iban directamente a la comida, no tienen esa sensación de manos sucias y no las lavan.

Bueno pues vamos con la receta, hoy el paso a paso es largo, pero tiene su motivo, creo que mejor que explicarlo lo vais viendo, es fácil para los que lo vean y mucho más para mi.
Ingredientes para dos personas

2 muslos de pollo de corral
2 patatas
2 cucharadas de aceite de oliva  Muelooliva Picuda
2 cucharada de zumo de limón
2 cucharadas de miel
1 cucharada de Ras el hanout
1 cucharada de tomillo
1 cucharada de hierbas provenzales
1 cucharada de guindilla molida
1 cucharada de sal cítrica
Os voy a enseñar lo que me llego a casa el otro día, desde Mueloliva mandaron estas dos botellas de un aceite extraordinario, lo he probado con este pollo y con el pan que hay al final, la comida con este sabor os puedo asegurar que fué gloriosa, al fina como siempre os dejo con ellos que os cuentan un montón de cosas muy interesantes.
Lo primero es coger una fuente que pueda ir al horno y en la bandeja vamos poniendo el aceite.
Esta es la sal que he utilizado, hace tiempo que la tengo, es de la Chinata y también os la recomiendo, no sabéis el sabor y el aroma a cítricos que aporta.
Vamos poniendo todo en la bandeja
Y con una cuchara lo mezclamos bien hasta obtener una pasta
Lavamos y secamos bien los muslos de pollo, que mirad que color amarillo tenían !
Aquí viene lo Güay, meemos las manos y lo embadurnamos por todos los rinconcitos de la carne
Tapamos la fuente y la llevamos al frigo durante dos horas por lo menos
Cuando volvamos a abrirla habrán cambiado de color, los ponemos con la piel hacia abajo y metemos en el horno precalentado a 200º
Dejamos que se haga durante 15 minutos 
Mientras pelamos cortamos y cocemos las dos patatas en agua hirviendo con sal
Las escurrimos y al voltear los mulos las ponemos debajo de ellos con cuidado de no romperlas
Volvemos al horno unos 10 minutos y sacamos de nuevo el pollo. En este momento ponemos la miel por encima y dejamos de nuevo en el horno cinco minutos para que se caramelice.
Cuando esté sacamos la bandeja y reservamos al calor.
La sasla que hay en la bandeja la sacamos inmediatamente en un cazo, tiene mucha grasa, así que la dejamos reposar y la desgrasamos, si queremos podemos espesarla un poco con harina de maíz o como en mi caso con un poco de espesante exprés.
Ya solo nos queda emplatar un muslo de este pollo por persona, con la mitad de las patatas y regado de abundante salsita.
Mientras se estaba horneando el pollo, habia terminado de hacer un pan en la pani con un poco de ese mismo aceite, cuando termino y con el pollo en los últimos minutos, lo pincele con Mueloliva Picuda y lo meti en el horno.
Este es el resultado, un pan dorado y crujiente, con el que le hice a mi dieta el mayor estropicio de la semana, pero es que el olor y el sabor eran impresionantes.
Aunque sea larga la entrada, ya veis que sigo en mi linea de no complicarme la vida, pero comiendo lo mejor que puedo. 
Este pollo en concreto tenia una mezcla entre las especias y la miel que no os puedo explicar, las patatas casi mejor que el pollo, si tenéis ocasión y os ha gustado, este fin de semana ya sabéis, el horno ya no mete tanto calor y hay que aprovechar antes de que nos suban otra vez la luz, que todo hay que tenerlo en cuenta no?

Buen provecho
;-)









Nuestra familia ha hecho del Aceite de Oliva una forma de vida.

Afincados en la Subbética Cordobesa, en el corazón de Andalucía, elaboramos nuestros productos según dicta la tradición, con la paciencia y los cuidados que un gran virgen extra necesita.

El Aceite de Oliva es uno de los productos más exquisitos que podremos disfrutar, no sólo por su sabor, sino también por sus excelentes condiciones culinarias y alimenticias que lo hacen


ORGULLO
DE NUESTRA TIERRA


La calidad de Mueloliva Picuda hunde sus raíces
en Priego de Córdoba y en las fértiles tierras de…

CREACIÓN DEL “OLEUM VIRIDE”
FRUTO DE LA INNOVACIÓN


Con un sistema de extracción exclusivo, sin
aportar calor ni agua al proceso, lo que…

100% VARIEDAD PICUDA:
EL SABOR AUTÉNTICO


Los olivos Picudos portan en su esencia la
identidad de la tierra donde se cultivan.

IDEAL PARA ENSALADAS,
VERDURAS, PASTAS…

Gracias al empleo exclusivo de aceituna
picuda, muy apreciada por sus propiedades.

 único dentro de las mejores cocinas.



Desde aquí le invitamos a conocer nuestros aceites.

 http://www.mueloliva.es/



INMOBALIA - C/ CORRAL DE LOS OLMOS Nº 1 , 41015 - SEVILLA - TFN: 955 51 52 52 - INMOBALIA

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